
La derrota del Barcelona ante el Liverpool ha confirmado que el conjunto blaugrana no está tan fuerte como el año pasado. Lo veníamos apreciando en la Liga y el partido de ayer nos confirmó lo que todos los barcelonistas temen: el final del ciclo está al otro lado de la esquina.
A pesar de que el conjunto cule sigue inmerso en las tres competiciones, lo cierto es que los últimos meses no han sido nada buenos para los de Rijkaard. Me explico, a un equipo que está acostumbrado a ganar siempre, como ocurre en el caso del conjunto cule, una derrota le pesa el doble que a los demás.
Puede que perder un partido como otro cualquiera no afecte el rumbo del equipo, pero la cosa cambia cuando nos referimos a una final del Mundial de Clubes. A raíz de la derrota ante el Sao Paulo, el nivel del Barca ha disminuido notablemente, a pesar de que se ha mantenido en la primera posición en la Liga.
Es obvio que el equipo blaugrana ha acusado las bajas de Eto’o y Messi, dos futbolistas imprescindibles para el Barca. Además, el bajo rendimiento de Ronaldinho tampoco ha ayudado (aunque no debemos de olvidar que el brasileño lleva ya dieciséis goles en Liga, sólo superado por Kanouté).
No han pasado ni dos semanas desde que Eto’o se negara a saltar a jugar los últimos cinco minutos del partido ante el Racing. Posteriormente, el camerunés realizó unas desafortunadas declaraciones en las que describió el ambiente que existe en el vestuario cule y también criticó a Rijkaard.
La unión sigue sin existir en el vestuario del Barca, pero Eto’o y Ronaldinho intentaron disimularlo dándose un abrazo absurdo. Después de toda esta comedia, los de Rijkaard perdieron ante el Valencia el domingo y ayer frente al Liverpool en la Champions.
El 1-2 ante el ‘Spanish Liverpool’ le resta opciones al Barca de revalidad su título. Sólo una impresionante actuación en Anfield de los cules les salvaría de la eliminación, aunque mucho me temo que eso no ocurrirá y que el Liverpool sabrá aprovechar su ventaja.
El principal culpable de la derrota de ayer fue Rijkaard, quien se equivocó realizando los cambios que hizo en el segundo tiempo. Mucho me temo que el holandés ya ha decidido a poner punto y final a su relación con el Barca cuando finalice la temporada. Dicen, que podría marcharse al Milan.
Dos Ligas, una Supercopa de España y otra de Europa no son un mal bagaje. Este equipo ha sido comparado con el ‘Dream Team’ y eso siempre es halagador. Laporta, Txiki y Sandro Rosell (¡no nos olvidemos de él!) han conseguido juntar en estas cuatro temporadas jugadores del nivel de Ronaldinho, Deco, Eto’o, Márquez…
La cantera también ha dado sus frutos y creo que ha llegado la hora de guardar en las leyendas del club este histórico proyecto y apostar por otro, que lo lideren jugadores de casa como Iniesta, Messi, Xavi y otros futbolistas con futuro, como puede ser el caso de Cristiano Ronaldo. Sería un bonito proyecto. La decisión está en manos de Laporta.
A pesar de que el conjunto cule sigue inmerso en las tres competiciones, lo cierto es que los últimos meses no han sido nada buenos para los de Rijkaard. Me explico, a un equipo que está acostumbrado a ganar siempre, como ocurre en el caso del conjunto cule, una derrota le pesa el doble que a los demás.
Puede que perder un partido como otro cualquiera no afecte el rumbo del equipo, pero la cosa cambia cuando nos referimos a una final del Mundial de Clubes. A raíz de la derrota ante el Sao Paulo, el nivel del Barca ha disminuido notablemente, a pesar de que se ha mantenido en la primera posición en la Liga.
Es obvio que el equipo blaugrana ha acusado las bajas de Eto’o y Messi, dos futbolistas imprescindibles para el Barca. Además, el bajo rendimiento de Ronaldinho tampoco ha ayudado (aunque no debemos de olvidar que el brasileño lleva ya dieciséis goles en Liga, sólo superado por Kanouté).
No han pasado ni dos semanas desde que Eto’o se negara a saltar a jugar los últimos cinco minutos del partido ante el Racing. Posteriormente, el camerunés realizó unas desafortunadas declaraciones en las que describió el ambiente que existe en el vestuario cule y también criticó a Rijkaard.
La unión sigue sin existir en el vestuario del Barca, pero Eto’o y Ronaldinho intentaron disimularlo dándose un abrazo absurdo. Después de toda esta comedia, los de Rijkaard perdieron ante el Valencia el domingo y ayer frente al Liverpool en la Champions.
El 1-2 ante el ‘Spanish Liverpool’ le resta opciones al Barca de revalidad su título. Sólo una impresionante actuación en Anfield de los cules les salvaría de la eliminación, aunque mucho me temo que eso no ocurrirá y que el Liverpool sabrá aprovechar su ventaja.
El principal culpable de la derrota de ayer fue Rijkaard, quien se equivocó realizando los cambios que hizo en el segundo tiempo. Mucho me temo que el holandés ya ha decidido a poner punto y final a su relación con el Barca cuando finalice la temporada. Dicen, que podría marcharse al Milan.
Dos Ligas, una Supercopa de España y otra de Europa no son un mal bagaje. Este equipo ha sido comparado con el ‘Dream Team’ y eso siempre es halagador. Laporta, Txiki y Sandro Rosell (¡no nos olvidemos de él!) han conseguido juntar en estas cuatro temporadas jugadores del nivel de Ronaldinho, Deco, Eto’o, Márquez…
La cantera también ha dado sus frutos y creo que ha llegado la hora de guardar en las leyendas del club este histórico proyecto y apostar por otro, que lo lideren jugadores de casa como Iniesta, Messi, Xavi y otros futbolistas con futuro, como puede ser el caso de Cristiano Ronaldo. Sería un bonito proyecto. La decisión está en manos de Laporta.

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