
David Beckham finaliza contrato con el Real Madrid el próximo 30 de junio de este mismo año. El centrocampista británico recaló en las filas de la entidad madridista hace tres años de la mano de Carlos Queiroz. Becks salía del United para triunfar en España y demostrar toda la calidad que poseía y había lucido en el conjunto de sus amores, del que se marchó por la mala relación que mantenía con Ferguson.
Han pasado dos años y medio y el contrato del capitán de la selección de Inglaterra en el Mundial de Alemania finalizará dentro de unos meses. El Madrid quiere renovarle y el también desea seguir en la entidad merengue, pero no a cualquier precio. Ese es el gran problema de una negociación que tiene poca pinta de cerrarse, ya que el inglés está más fuera que dentro del Madrid.
Mijatovic y Calderón le ofrecían la misma cantidad de dinero que cobra ahora por temporada (6 millones de euros) y dos años más de contrato, es decir, hasta el 2009. Hasta aquí, Beckham está de acuerdo. Sin embargo, el inglés reclama la totalidad de sus derechos de imagen, mientras que el Real solamente quiere cederle el 50% de ellos. A eso, hay que unirle la poca confianza que Capello le transmite.
La situación que vive el interior derecho del conjunto blanco no es nada cómoda. Becks quiere seguir en el Madrid, pero ante todo, es un futbolista al que no le gusta estar en el banquillo. Con Capello no tiene la total seguridad de que va a ser titular y es por ello que se ha replanteado su futuro. En estos momentos, la piedra está en el tejado del preparador transalpino.
Si Capello le alinea en los próximos partidos, el inglés tendrá muchas opciones de renovar, pero mucho me temo que eso no va a ocurrir. Al italiano no le gusta Beckham, jugador al que considera un “buen pasador”. Sin embargo, conoce los ingresos económicos que el madridista le genera al club y, tal vez, por esa razón, decida darle minutos, aunque Capello no es de esos.
El británico se sentará a negociar de nuevo con el Real la próxima semana en una reunión en la que será complicado que ambas partes lleguen a un acuerdo. A Becks, lo que de verdad le importa es ver la confianza que Capello le muestra y no el dinero que el Madrid le deja de ofrecer. Para un multimillonario como el inglés, el dinero es lo que menos.
Lo más fácil para Beckham sería ampliar su contrato, puesto que se encuentra muy a gusto en Madrid con su mujer e hijos. Sin embargo, el ex del Manchester disfruta jugando al fútbol y si no lo hace, pierde esa sonrisa que encandila a tantas mujeres. Por eso, está a la espera de saber de primera mano si Capello cuenta con él para renovar su contrato.
Creo que Becks le puede aportar muchas cosas al Madrid. Pero si el entrenador italiano no cuenta con él, debería marcharse por su propio bien y el del conjunto blanco. A pesar de que la economía de la entidad merengue ha mejorado en los últimos meses, el club no debe pagarle seis millones de euros a un suplente, así que como ya te he dicho, Capello tiene la llave del futuro de Beckham.
Han pasado dos años y medio y el contrato del capitán de la selección de Inglaterra en el Mundial de Alemania finalizará dentro de unos meses. El Madrid quiere renovarle y el también desea seguir en la entidad merengue, pero no a cualquier precio. Ese es el gran problema de una negociación que tiene poca pinta de cerrarse, ya que el inglés está más fuera que dentro del Madrid.
Mijatovic y Calderón le ofrecían la misma cantidad de dinero que cobra ahora por temporada (6 millones de euros) y dos años más de contrato, es decir, hasta el 2009. Hasta aquí, Beckham está de acuerdo. Sin embargo, el inglés reclama la totalidad de sus derechos de imagen, mientras que el Real solamente quiere cederle el 50% de ellos. A eso, hay que unirle la poca confianza que Capello le transmite.
La situación que vive el interior derecho del conjunto blanco no es nada cómoda. Becks quiere seguir en el Madrid, pero ante todo, es un futbolista al que no le gusta estar en el banquillo. Con Capello no tiene la total seguridad de que va a ser titular y es por ello que se ha replanteado su futuro. En estos momentos, la piedra está en el tejado del preparador transalpino.
Si Capello le alinea en los próximos partidos, el inglés tendrá muchas opciones de renovar, pero mucho me temo que eso no va a ocurrir. Al italiano no le gusta Beckham, jugador al que considera un “buen pasador”. Sin embargo, conoce los ingresos económicos que el madridista le genera al club y, tal vez, por esa razón, decida darle minutos, aunque Capello no es de esos.
El británico se sentará a negociar de nuevo con el Real la próxima semana en una reunión en la que será complicado que ambas partes lleguen a un acuerdo. A Becks, lo que de verdad le importa es ver la confianza que Capello le muestra y no el dinero que el Madrid le deja de ofrecer. Para un multimillonario como el inglés, el dinero es lo que menos.
Lo más fácil para Beckham sería ampliar su contrato, puesto que se encuentra muy a gusto en Madrid con su mujer e hijos. Sin embargo, el ex del Manchester disfruta jugando al fútbol y si no lo hace, pierde esa sonrisa que encandila a tantas mujeres. Por eso, está a la espera de saber de primera mano si Capello cuenta con él para renovar su contrato.
Creo que Becks le puede aportar muchas cosas al Madrid. Pero si el entrenador italiano no cuenta con él, debería marcharse por su propio bien y el del conjunto blanco. A pesar de que la economía de la entidad merengue ha mejorado en los últimos meses, el club no debe pagarle seis millones de euros a un suplente, así que como ya te he dicho, Capello tiene la llave del futuro de Beckham.



